Expresar lo que uno siente subido a un escenario, buscando como único premio el aplauso del público, ese aplauso que nos llena y nos dice por qué estamos ahí, por qué tenemos que seguir ahí.
Dicen que los ojos son el reflejo del alma, y yo les digo una cosa: un bailarín refleja su alma bailando. Así, sin más.
Su cuerpo se mueve casi por inercia, por sentir esa música que lo recorre, que lo reconforta, que lo acompaña, y que ya es parte de su expresión. Es una vibración que se siente hasta en lo más profundo, que se necesita cuando no se tiene, que se extraña cuando uno está lejos de su espacio.
Para mí, la danza es lo más lindo que una persona puede hacer con su cuerpo. A través de ella podemos expresar nuestros sentimientos,nuestras emociones, la historia de un personaje, una de amor, una de desesperación, una triste también, por qué no? Se cuenta una historia cada vez que se baila, y todos la cuentan a su manera. Lo importante, y siempre es lo más importante, es saber contar tu historia, y sentirte completa con ella.
Ésta es una de amor, una como tantas que todos quisiéramos contar y que no encontramos cómo. Ellos encontraron la manera.
Isadora Duncan, ese era el nombre del Instituto donde yo bailaba Jazz!!!. que genial esto de poder encontrarnos y reconocernos.
ResponderEliminarya bailemoossss!!! jaja excelentes bailarines, algun dia me gustaria llegar a transmitir lo que ellos muestran...
ResponderEliminarLa canción de Jason Mraz me mata me mata me mataaaaaaaaaaaaa, y la coreo le da el toque!
ResponderEliminarYa vengo, voy a llorar un ratito :P