domingo, 7 de noviembre de 2010

Fin de la transmisión.


Llegar con lo que uno hace al poco o amplio público que recibe eso, es lo más importante en cualquier actividad que se haga. Hacer esto, y que otros puedan disfrutarlo olas veces que quieran, como quieran, y analizandolo desde elpunto de vista que se les ocurra, es lo mejor de todo el producto.
Poder conectar los contenidos del colegio, con los medios multimedia, y además hacer la tarea, si no es novedoso, es genial. Como dije antes, hacer esto y que llegue a muchísimas personas por Internet, el medio masivo moderno por excelencia, esa una combinación que debería comenzar a implementarse más seguido, no tanto para lograr más adepotos a la compoutadora, sino más bien, para mezclar esos mundos que actualmente no están muy unidos, y que se complementan tan bien.
Lo que mas rescato de las actividades, además de la libertad casi plena en cada una, son los contenidos. Actuales, dinámicos, atractivos e interesantes, cualidades que no tienen todos en los colegios. Trabajar sobre gustos personales, posiciones y opiniones a partir de un tema general y amplio, me gustó muchísimo, y en especial, porque los temas fueron en su mayoría referidos a lo artístico, y ese sí que es un espacio pleno para mostrar lo que uno es.
Esperar todo el tiempo que venga algo nuevo, que alguien innove en algo, y quedarnos sentados hasta que pase no va a hacer que lleguemos a algún lado del modo en que queremos, y por eso, y sobre todo esto, la clave está en innovar.
Deseos o algo para esperar sobre el próximo año? Que sea tan o más dinámico y divertido como éste. Continuar con esta espontaneidad que nos caracteriza como grupo, y seguir renovándonos día a día, porque de eso se trata la perfección, de cambiar constantemente y con todo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Vincent y sus noches.


Más que un estilo, fue un movimiento heterogéneo, una forma de aglutinar a diferentes artistas de diversa formación y nivel intelectual, que surgió como la contraparte del impresionismo, opuesto al positivismo. Nació en Alemania, a principios del siglo XX, y por eso es consideradouno de los primeros movimientos históricos artísticos de ese siglo.

Al ser la oposición al impresionismo, que todo lo mostraba tal y como era, el expresionismo permitía a sus artistas expresar justamente la realidad tal y como la veían, como se les presentaba ante sus ojos; era un estilo más intuitivo y personal de mostrarse, donde predominase la visión de un artista ante la plasmación estricta de la realidad.

Sus principales expositores vivienron en carne propia el horror de un siglo marcado por las guerras y la separación de la sociedad, y eso intentaron mostrar en cada una de sus obras; es también eso lo que hace que sus vidad sean tan interesantes, vidas llenas de pasión por lo que hacían y por vivir principalmente, más allá de todo lo que exigiera la sociedad del momento.

Uno de sus expositores más representativos fue el holandés Vincent Van Gogh, quien en cada momento de su vida, pintó lo que veía y sentía a sus alrededor, pasando por etapas de alegría, de sufrimiento, de amores prohibidos y de exclusión.

Su existencia, marcada por la discriminación y la poca relalción con su familia, más allá de su hermano, fueron fundamentales en el desarrollo de su carrera como artista.

Este, "La noche estrellada", muestra una de las partes de más sufrimiento en su vida, una de las tantas veces en las que se internó voluntariamente en centro de salud mental, en este caso, en Saint Rèmy de Provence, en Francia. Allí tenía una habitación que utilizaba como atelier, y otra que usaba para dormir. Durante su estadía, los protagonistas de sus obras fueron los remolinos y los colores fuertes, como en "Iris", donde buscaba mostrar lo que estaba viviendo y su observación del cielo, tal y como en su cabeza, como un veradero remolino de ideas.

Considero a este un artista genial, no solo por su vasta obra apreciada después de su muerte, sino por su capacidad de sobrellevar todo tipo de sufrimiento, desde la muerte de la mayor parte de su familia y quedarse con una relación tempestuosa con su hermano Theo, hasta los desamores y la discriminación de una sociedad que no aceptaba que alguien se revelara de esa manera ante los preceptos impuestos por una guerra injusta, que lo único que hacían era dejar desazón y muerte, y que servía de fuente de inspiración para muchos como él, que buscaban sólo gritarle al mundo lo que les pasaba, y que eso también sirviera para que otros se unieran a sus gritos y reclamos silenciosos, sin molestar a nadie más que a la imaginación misma, expuesta en cada una de sus obras.

martes, 7 de septiembre de 2010

Internet en mi vida.

La "red de redes" llegó para quedarse. Hace unos años, recuerdo que sabía muy poco sobre la utilización de este medio, y el acceso a Internet a la vez estaba limitado, había muy pocos que podían acceder, motivos que hacían de este un medio no tan usado ni masivo de la forma en que lo es ahora.
Comunicarse a través de Internet parece esencial en los tiempos que vivimos; la existencia de muchas empresas que sólo existen por la red es un claro ejemplo de lo que significa este fenómeno.
Estar conectados todo el tiempo a través de este medio tan masivo y popular es una práctica cultural que ha ido tomado fuerza con los años, y erradicarla por completo sería un hercho imposible.
Las personas que están constantemente conectadas, y aquellas que se hallan fuera de este particular suceso, son parte de la transmisión de conocimientos constante en el mundo, pero no siempre los conocimientos que se adquiren través de ella son certeros o educativos; a eso quiere llegar también el autor del libnro Internet ¿y después?, Dominique Wolton. El afirma que para una correcta educación en los medios, especialmente en este de tan fácil acceso para la mayor parte del mundo, se necesita de una persona al lado de cada ordenador que se utilice, así sea un adulto, un adolescente o un niño quien lo haga. Además, indica que su popularización no significa el fin de los educadores tradicionales, sino más bien una herramienta para incluir en el sistema a cada vez un mayor número de personas.
Disponer, saber usar correctamente y disfrutar de este medio es la principal preocupación de los cientistas sociales, ya que la comunicación y el traspaso de datos e información, verídica o no, es uno de los motivos por los cuales en lugar de producirse una correcta comunicación, lo que se produce es una gran incomunicación, es decir, falla el sistema, y por lo tanto, interrumpe el normal desarrollo de muchas actividades vinculadas a este tipo de envío y recepción de datos.
Wolton también afirma que "no se está dando una nueva era de la comunicación", y que "no se puede separar los avances tecnológicos de las prácticas culturales", hecho que relaciona la historia de un lugar con las sociedades que actualmente lo habitan, porque solo así puede entenderse el presente de ese grupo, y cómo se comunica y lleva a cabo las transmisiones de información.
La incidencia que este medio tiene en el grupo social que me rodea es inmensa, y mi opinión coincide con la de Wolton: se necesita de más educadores, sobre todo sociales, que ayuden y enseñen a las personas a utilizar la red de redes, y a aprovecharla al máximo. Las generaciones futuras, y sobre todo las que las recibamos, necesitamos urgente, no que se limite la información a la que tengamos acceso, sino una reflexión que nos permita ver con claridad qué consumimos, qué debemos absorber y usar en la cotidianeidad de nuestras vidas, para poder así conectarmos y comunicarnos sin problema, a la vez. La carencia de una visión crítica sobre lo que recibimos desde cualquier medio de comunicación, y la imposibilidad, muchas veces, de cambiar lo que se impone y modificar lo que se consume día a día, hacen del mundo un lugar antidemocrático, y lo que es peor, incapaz de decidir por sí mismo qué desea adoptar como válido.
A continuación, un fragmento de un artículo de Dominique Wolton, el autor francés de las teorías antes citadas:
" Para favorecer el deseo de conocer, todos los medios son buenos: la pizarra, la televisión, la radio, el libro, el periódico, Internet. Pero que no pretendan que Internet sea más útil que un libro. Al lado del niño, se necesita un profesor que ponga en perspectiva estas informaciones. Internet es un sistema de informaciones, no un sistema de conocimiento ni de cultura."

miércoles, 7 de julio de 2010

El cine en mi vida

El lugar del séptimo arte en nuestra provincia está aún más olvidado que el lugar de cualquier arte que recaude más que éste. Y si, tenemos que usar la palabra “recaudación”, porque vivimos en una sociedad en la que no se disfruta un buen rato de la mejor interpretación, sino que piensa más en cuanto dinero va a ganar si hace tal o cual cosa. Y es por eso mismo que hay tanta cosa sin ocupación ni estudio alguno que lucra mucho más que alguien con experiencia, conocimiento y dedicación al arte.
Nos admiramos cuando alguien se anima y se aventura al estudio sobre el cine, y realiza nuevas experiencias, para renovarlo y dejarle su impronta, y el prejuicio que tiene esto alrededor es inimaginable. Pero no sucede eso cuando una persona aparece en la pantalla de la televisión, hablando mal de otra, y para peor de males, es remunerado por maltratar y degradar en público a su víctima.
Por cosas como esas, por la poca valoración que tiene el cine en nuestra cultura, por dejar de lado este medio de comunicación que hizo tanto por nosotros a lo largo de los años, que nos representó en el mundo, que nos dejó tan bien parados, y que aún lo hace, es que suceden cosas como esta.
Crear, producir, fomentar, distribuir espacios para el cine y nuestras películas nacionales es una medida a medias, una medida que pierde lugar cuando se acerca el pulpo gigante que todo lo come, con su ambición a cuestas, y que repartió su ideología a todo el mundo. Y parece ser que tiene bastantes seguidores; eso se ve todos los días.
No recuerdo bien cuando fue la última vez que fui al cine, pero creo que tenía un par de años menos, algo así como hace dos o tres años, en Córdoba. Era una de las tantas películas de Disney, de hadas y luchas de buenos contra malos.
Ver una película con tu familia, juntos en tu casa, es genial. Pero sentarse en una butaca, la experiencia de ese sonido que te encierra y te aleja del exterior, y una imagen que te impresiona una y otra vez que entras a la sala, eso sí que es impagable.
Ir al cine y sentir el aroma del pochocho recién hecho, el boleto que te piden en la sala, me lleva automáticamente a mi infancia, a la magia del lugar, una magia encantadora que se repetía cada vez que me acercaba al lugar.
Es triste que no tengamos un espacio dedicado especialmente a eso que nos hace tan felices, o que al menos nos aleja un poco de la cotidianeidad, pero es más triste aún que sea suplantado de a poco por un elemento de plástico, algo que muy pronto perderá su valor.

martes, 15 de junio de 2010

Y como me quedé con las ganas de poner este, acá va.
Ésta también es una historia de amor, hecha baile callejero; en este caso uno de los más populares, uno que sirve de refugio para muchos, y contención para otro poco: el hip-hop.

Si podría decirte lo que se siente, no valdría la pena bailarlo.

Comencé citando a una de las más grandes, a Isadora Duncan. Y es tan cierto lo que dice!
Expresar lo que uno siente subido a un escenario, buscando como único premio el aplauso del público, ese aplauso que nos llena y nos dice por qué estamos ahí, por qué tenemos que seguir ahí.
Dicen que los ojos son el reflejo del alma, y yo les digo una cosa: un bailarín refleja su alma bailando. Así, sin más.
Su cuerpo se mueve casi por inercia, por sentir esa música que lo recorre, que lo reconforta, que lo acompaña, y que ya es parte de su expresión. Es una vibración que se siente hasta en lo más profundo, que se necesita cuando no se tiene, que se extraña cuando uno está lejos de su espacio.
Para mí, la danza es lo más lindo que una persona puede hacer con su cuerpo. A través de ella podemos expresar nuestros sentimientos,nuestras emociones, la historia de un personaje, una de amor, una de desesperación, una triste también, por qué no? Se cuenta una historia cada vez que se baila, y todos la cuentan a su manera. Lo importante, y siempre es lo más importante, es saber contar tu historia, y sentirte completa con ella.

Ésta es una de amor, una como tantas que todos quisiéramos contar y que no encontramos cómo. Ellos encontraron la manera.


martes, 4 de mayo de 2010

La negritud en los actos escolares.

La representación que se hace de los diferentes personajes en actos escolares, y en especial de los de escuelas primarias, la mayoría de las veces es errónea. Y esto sucede porque la historia está relatada de manera errónea.
Las diferentes clases sociales que se presentaban en la sociedad colonial, se confunden en la actualidad y se trastornan, hecho que ocurre cuando se intenta contar la historia desde un punto de vista "objetivo". Yo creo que ese propósito es demasiado imposible de realizar, ya que ninguna historia puede contarse sin que las emociones afloren mientras se la relata, ya sea a partir de una canción, de un cuadro o de una guerra.
La negritud en los actos se muestra de manera totalmente diferente a cómo se la vivía en es época: los esclavos eran tratados con dureza, y maltratados casi todo el tiempo, y no constantemente alegres como las maestras intentan convencer tal cosa a los niños. Ellos eran algo así como el sostén de la economía del momento, un modelo imposible de implementar sin ellos.
El propósito de mostrarles una cara de la historia que no conocen hasta el momento no es un acto para asustarlos ni tampoco incitarlos a que rechacen la versión antigua, sino para mostrarles que ellos también eran muy importantes en su momento, casi esenciales, y que su alegría formaba parte de sus festejos por la libertad, derecho que se les privó por mucho tiempo.
Participar en un acto escolar, para mi era como una salida de la rutina, una manera de escaparme de lo que hacíamos todo el tiempo en el aula, una forma de mostrarme sin cuadernos, ni lápices ni libros, más allá de que me encantara realizar actividades en clase.
Recuerdo que mis personajes favoritos para representar eran los criollos, las paisanas, los aborígenes, personajes con los cuales me sentía más identificada, más cercanos y más nuestros. Veo fotos, porque mi memoria no llega tan lejos a veces, de pequeña en actos de jardín, vestida con atuendo de "candombera" -o al menos de las negritas que nos mostraban en sus historias-, con un pañuelo en la cabeza, una pollera floreada y la cara pintada con carbón, en representación de una persona negra, esclava. Actualmente, en los colegios, las candomberas siguen representándose como personajes constantemente alegres y en festejos, y se las muestra sólo para alegrar un rato, y no mostrando así su real importancia en el período en el que vivieron, y la función que cumplieron.
Las fechas patrias van perdiendo lo "emocionante" de las mismas con el paso del tiempo. Tal vez sea que la adolescencia es la etapa de no importar nada, o tal vez sea que el énfasis que se ponía antes para un simple acto escolar se fuera desgastando hasta llegar a no generar emoción alguna en los alumnos.
Conmemoraciones como el Día de la Independencia, o el Aniversario de la muerte del Gral. San Martín han perdido su significado original, y no pasan de un momento para cantar el himno y hablar un poco de lo que hicieron para que se los recordara. En mi opinión, un 9 de Julio no puede pasar desapercibido, no puede ser un día más una conmemoración de la Declaración de la Independencia como pueblo, del rompimiento de esas cadenas que nos unían y retenían a un gigante que aplastaba y abusaba, sólo para su beneficio; un paso demasiado importante en la formación de un Estado en el que vivimos, en el que nos formamos.
Fechas a las que no se les da tanta importancia, me parece que tendrían que adquirirla urgentemente, ya que generarían una conciencia civil y comunitaria, y ayudarían a formar una nueva idea de mundo habitable. Un 5 de Junio "Día del Medio ambiente", un 8 de Marzo "Día de la mujer", un 24 de marzo "Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia", son fechas con muchísima importancia, ya que se decretaron a través de la lucha de personas que querían lo mejor para la sociedad en total, muchas de las cuales perecieron en la lucha, y que hoy tienen su continuidad en sectores pequeños de la comunidad.
Generar un nuevo pensamiento en las personas acerca de las fechas conmemorativas, efemérides, fechas importantes, tienen que dejar de ser un feriado más para quedarse a dormir en casa más tiempo, y pasar a ser agentes de formación y cultura de un Estado que piensa en su pasado, para poder proyectarse un futuro mejor.

Ese atroz encanto de ser argentinos.


Eso que nos hace querer a nuestro país, también puede hacer que lo odiemos.
Eso que le mostramos al mundo, también tiene su lado oculto. Como todas las cosas.
El autor intenta mostrarnos -y lo consigue con éxito-, ese gusto contradictorio que tenemos al decir que somos argentinos -o que no lo somos-.
¿Qué extraño no? Reconocemos nuestra argentinidad cuando nos hablan de estrellas futbolísticas, actores, cantantes. ¿Y cuando nos hablan de trabajo? ¿De pobreza? ¿De educación? Miramos a otro lado, no nos gusta hablar de esa parte fea, queremos siempre la gloria.
Un país tan rico, tan lleno de todo, que en algún momento tuvo lo que quiso el mundo entero. ¿Donde quedó toda la magia?
Tal vez fue sólo eso, magia, ilusión. Porque según afirman algunos autores, los argentinos viven de un ilusión, de un ideal, de algo inexistente. Tal vez soñamos tanto que a no nos queda tiempo para bajarnos a la tierra, y sentirla en los pies. Tal vez es ese gusto, ese placer de soñar, lo que nos da vida. Tal vez, tal vez.
Pero el argentino, encantado de ser argentino, es egoísta. Piensa individualmente, siempre buscando su ventaja antes de la de los demás. No le importa robar y engañar, siempre que saque algún provecho de lo que hace. (Y esto no es lo más vergonzoso, no; lo que da más vergüenza es que personajes ajenos de la vida argentina lo noten, aún antes que los mismos argentinos).
Algunos afirmaron a mediados del siglo XIX que "el país avanza de noche, cuando los funcionarios no pueden robar", y eso es parte de nuestra realidad actual; esos mismos se sorprenderían al vernos ahora, cumpliendo inconscientemente su predicción.
¿Qué pasó con la promesa de aquel "granero del mundo"? ¿Qué pasó con las promesas del famoso argentum? La etimología de la palabra Argentina proviene del latín, como muchos saben, y quiere decir plata. Nada más y nada menos que plata, una promesa que recorrió el mundo, que ilusionó y esperanzó a los más excluidos, y que como toda ilusión, terminó desvaneciéndose. O lo está haciendo en este momento.
Ser argentino implica cargar con un pasado no muy generoso, aunque el lugar donde se desarrolla ese pasado si lo sea.
El argentino es orgulloso, sin mérito, pero orgulloso por esa misma idea que se armó de si mismo y de lo que lo rodea. Quiso estar más allá de esos modelos de ciudades elegantes, quiso estar a la par, y terminó cayendo mucho más de lo que alguna vez hubiera creído que iba a caer. Esa idea formada en ese período de riquezas y ocio, de elegancia y suntuosidad, de placer y diversión, de derroche y extremos, lo único que hizo fue crear y alimentar esperanzas.
Argentina puede dar mucho más de lo que da, y mucho más aún de lo que ofrece. Sólo faltan las armas, la conciencia y el amor por lo que se es.
Conciencia popular, unión, bienestar general. Valores de la Constitución Nacional Argentina, tan olvidados por todos, pero tan necesitados en los tiempos que vivimos.

Argentinidad.



"Clonazepan y circo", Andres Calamaro.

"Particular sentimiento", imposible de describir de otra manera.
Ser argentino, forma parte de una serie de contradicciones constantes, como si no se pudiera definir al argentino en su totalidad, o al menos, de una manera definitiva. Ser argetino, y sentirse argentino, dos cosas diferentes que no siempre van de la mano.
El mate, el fútbol, los domingos en familia, el asado, el folklore, el tango, son cosas que nos distinguen. La bandera, el himno y el escudo nos representan. Pero, qué tan incluido en nuestro ser tenemos todas esas cosas?
Elegí esta canción porque pienso que refleja la realidad de nuestro país, de esta Argentina contradictoria, que tiene mucho para ofrecer, pero no se anima a dar más a los que lo necesitan. Una Argentina golpeada, sí, pero que tuvo fuerzas para levantarse una y otra vez.
"Antes lucha, ahora circo. Antes pan, ahora clonazepan". Lucha constante, que muchas veces se ridiculiza y se transforma en espectáculo. Familias que piden por su comida, por su trabajo, por su dignidad, por su dignidad, y jóvenes que se refugian en drogas.
La "viveza popular", esa picardía argentina, reconocida por personas de todo el mundo, y presente en cada personaje mediático, en cada funcionario, en cada argento. Eso también es parte de lo que hoy llamamos ser argentinos.
Este país, que tiene tanto para dar, tanto para mostrar, y muchas veces sólo muestra la mediocridad. "Mucho traje y fajina, pero sobra cocaína", y ahí vuelve, eso de mostrar una cara, y ocultar lo que realmente está pasando.
Ser argentino, hoy en día, es cargar con la mochila del pasado, de las luchas, de las guerras inútiles, de ineptos en el poder, de la concentración de las riquezas, del abuso, de la violación. Pero también es buscar descargarla en el futuro, sacarle todo eso malo que tiene, reflexionar sobre eso que pasó y tratar de hacer lo mejor que se pueda. Basta de robo y abuso, basta de desperdicio y exlusión.
Citando a Bersuit Vergarabat, argentos de los grandes: "Del éxtasis a la agonía oscila nuestro historial; podemos ser lo mejor, o también lo peor, con la misma facilidad"-La argentinidad al palo.
¿Yo? Argentina.

jueves, 1 de abril de 2010

"¡Oh, Circe! ¿Quien nos guiará en ese viaje?..." - Homero.


Este es un libro que me encantó, por su forma, su presentación y el relato de los protagonistas. Presenta a dos figuras tan diferentes como el agua y el aceite, pero que se complementan como dos mitades de una misma naranja. Circe, una de los dos personajes prinicipales, presenta su Bitácora de viaje a modo de un libro en el que explica su teoría sobre la vida, el amor y las ciudades. Lucía, su mejor amiga, no coincide mucho con sus ideas, un tanto liberales y poco convencionales; es más conservadora y opina poco y nada sobre las ideas de Circe, ya que sus teorías no dejan lugar a opiniones.
La filosofía de vida de Circe hace de este libro uno atrapante e interesante, hace que te preguntes para qué estamos aquí, o si realmente pertenecemos a este lugar en el que hemos estado obligados a permanecer mucho tiempo, ya sea por costumbre, trabajo o familia, no importa qué.
Habla de nuestro lugar en el mundo, del lugar al que nosotros llamamos nuestro, y pienso que no tiene que ser necesariamente aquel en el que nacimos o en el que crecimos.
Karla Suarez es una cubana que con solo veinte años publicó su primera novela, Silencios, galardonada con el premio Lengua de Trapo en 1999. Nació en Cuba en 1969; La viajera es su segunda novela. Actualmente reside en París.

www.karlasuarez.com

jueves, 25 de marzo de 2010

La canción que me partió la cabeza: Paloma.


Mi vida fuimos a volar, con un solo paracaídas;
uno sólo va a quedar volando a la deriva.  
Vivir así no es vivir, esperando y esperando, 
porque vivir es jugar y yo quiero seguir jugando.  
Le dije a mi corazón, sin gloria pero sin pena: 
'No cometas el crimen, varón, si no vas a cumplir la condena'.  
Quiero vivir dos veces para poder olvidarte,
quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte.
No te preocupes, Paloma, hoy no estoy adentro mío; 
tu amor es mi enfermedad, y soy un envase vacío.  
No te preocupes Paloma, no hay pájaros en el nido; 
dos ilusiones se irán a volar, pero otras dos han venido.  
Si me olvido de vivir, colgado de sentimientos, 
voy a vivir para repetir otra vez este momento.  
Te bajaría del cielo, mujer, 
la luna hasta tu cama, 
porque es muy poco de amor sólo una vez por semana.  
Puse precio a mi libertad y nadie quiso pagarlo, 
te cambio tu corazón por el mío para mirarlo y mirarlo.  
Ampas de gloria, mujer,  quiero un pedazo de cielo 
para invitarte a dormir en la cama o en el suelo.  
Un sacrificio, ritual bien o mal, 
yo quiero hacerle a mi estrella, sin principio ni final, 
no quiero vivir sin ella.  
Quiero vivir dos veces para poder olvidarte, 
quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte.  
No te preocupes, Paloma, hoy no estoy adentro mío; 
tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío.  
No te preocupes Paloma, no hay pájaros en el nido; 
dos ilusiones se irán a volar pero otras dos han venido.
Es una canción de mi Andrelo querido, de Andrés Calamaro, uno de mis artistas favoritos, o tal vez el único. Un grande, el salmón. La primera vez que la escuché tenía trece años creo, o por ahí, y me encantó. Creo que es una de esas canciones en las que hay que sentir y vivir cosas similares para entenderlas; esa es una de las razones por las cuales me gusta como escribe, como canta, como actúa en un escenario. Es una canción que me muestra lo que todos sentimos alguna vez en nuestra vida, esa desilución por haber tenido a alguien que no nos comprendió, o que simplemente no supo acompañarnos en algún momento en el que hubiésemos preferido que sí lo hiciera. Es una canción muy personal, muy sentida, que no necesariamente tiene que ser muy profunda ni rebuscada: escribe con nuestro dialecto, y es como si entendiera nuestro idioma de muchachitos estudiantes. Fue escrita hace mucho tiempo, tal vez sea por eso que se siente tan personal para muchos de nosotros. 
www.calamaro.com