viernes, 9 de diciembre de 2011
El video
domingo, 13 de noviembre de 2011
Si se dejan, debe ser porque les gusta.
El caso de Cinthia Fernández y su bailarín en una performance de "Bailando por un sueño" no se trataría de uno especial si en su desarrollo no hubieran intervenido factores que la violentaron fenomenalmente y con el permiso de miles de televidentes que lo autorizaron como parte de una rutina que se repite día a día, con su imagen y la de miles de mujeres alrededor del mundo.
Se trata de un caso de violencia mediática y simbólica porque se expone su imagen a estereotipos culturales, además de mostrar su figura como un objeto de deseo y de posible reproducción, y no como un sujeto de derecho en igualdad de condiciones con su compañero, a quien la sociedad daría un trato especial y elevado por realizar este tipo de actos. Las normativas vigentes, que indican que se trataría de violencia mediática si se expusiera a una mujer a la explotación o la de sus imágenes, acto que injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de la misma, así como también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres, nos da un marco legal para justificar estas denuncias que, aunque cada vez son más los casos, y aumentan su nivel de gravedad, se ocultan o se reprimen, restándoles importancia y dejando a la mujer en una posición aún más vulnerable de lo históricamente acostumbrado.
Para la ley de Medios Audiovisuales, que busca promover la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombres y mujeres, y el tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual, exponer la imagen de una jovencita ante un medio masivo por excelencia como la televisión es someterla a los ojos de un público que se siente con derechos sobre el cuerpo de la misma, así como de sus actos y pensamientos, lo que la encierra en un estereotipo que la perjudica e influye en su desarrollo personal, encontrándose a sí misma dentro de prejuicios y tratos agravantes a su calidad como mujer y como artista.
Otro ejemplo grave de este tipo de violencia hacia la mujer es el de la mamá de Karina, una mujer que, en intentos de recuperar a su hija, rompe en llantos frente a una serie de cvámaras de televisión que las encuentran en un estudio, y, a través de sus gritos desesperados, es que llama la atención de su hija y de todos los televidentes. El fenómeno violento no se desarrolla del todo ahí: su imagen pronto estaría en manos de numerosos programas de televisión de canales abiertos, sobre todo de los que hoy tienen control casi absoluto de la programación cotidiana, y se usaría para burla y vergüenza, reproduciéndolo una y otra vez, generando productos con ella.
domingo, 2 de octubre de 2011
Pensar los medios - Cultura y Comunicación
martes, 2 de agosto de 2011
Vacaciones argentinas

Los sindicatos y gremios son lugares de reunión y coordinación de muchos trabajadores, que encuentran allí un espacio y oportunidad de más beneficios, como obras sociales, descuentos y vacaciones a menor costo, con planes elaborados especialmente para sus afiliados.
sábado, 25 de junio de 2011
Happy holidays.
Las mejores vacaciones fueron, sin duda, las de verano de este año. Pude disfrutarlas desde principio a fin, desde el primer día hasta el último.
Fiestas, salidas, viajes (cortos pero viajes al fin), recitales, chaya y amigos, muchos amigos. Conocí gente nueva, linda, grande, fea, chica y viví experiencias que me hicieron aprender más sobre lo más maravillosamente peligroso que tiene la vida: vivir. Fui muy feliz y sufrí mucho, pero siempre acompañada, por suerte.
Creo fervientemente que la alegría no está en los momentos, sino en las personas, y tengo la suerte de haberme encontrado con personas que creen lo mismo, o al menos así parece.
Siempre busco que la locura sea la motivación que nos lleve a hacer todo lo que queramos, que sea la alegría el motor, y que la felicidad lo que busquemos, y así fue en gran parte de mis vacaciones.
Tuve las mejores salidas con amigos que hubiese pedido, hubo unas algo frustradas y otras ilimitadas; hubo mates en el medio y muchos bizcochitos. Hubo mañanas y tardes con abuelos, comidas favoritas e historias de vida.
Hubo descubrimiento de ideales y parecidos, de sueños que acompañan al mío, y de identificación en otros de mis locas ideas. Hubo encuentros con viejos conocidos, con viejos amigos, y con viejos al fin.
Y como todo lo bueno tiene su parte mala, también tuvo sus partes non-agradable. Hubo sentimientos encontrados. Extrañamientos – ¿se dice así?-, distancias, mala suerte y un par de lágrimas, que por supuesto ayudaron a lo que soy ahora, bueno o malo, pero siempre intentando ser y hacer feliz a los míos.
Un dato importante: continúo en el descubrimiento de la persona que hay detrás del padre que me dio la naturaleza, y mi madre, por supuesto. Conocí mucho de su historia personal y sus sentimientos, sus gustos y sus placeres, y sobre todo, sus motivos de felicidad. Conocí a la persona que lo hace feliz y lo acompaña en sus días, algo que me dio más motivos para creer un poco más en eso tan extraño y particular que tenemos todos dentro nuestro, y que nos da la fuerza para seguir adelante. Sí, es el amor, en cualquier forma, paquete, tamaño y cuerpo.
Como siempre, estuvieron ahí como una presencia necesaria de mis vacaciones, mis hermanos menores, con todo lo que convivir con hermanos presupone. Todas las risas y peleas posibles, hicieron de cada minuto juntos algo hermoso, algo de lo que aprender, algo que nos unió cada día más.
Como dije anteriormente, no quiero que esos momentos se repitan, sino que cada uno al lado de mi reducido grupo de “los míos” sea único e irrepetible, y que se ponga en evidencia que se puede ser feliz con la sola compañía de un ser querido, o que la simpleza de una sonrisa puede hacer de un día, el mejor de todos.
Feliz cumpleaños, feliz.

No tengo una fecha trascendental de cumpleaños, pero recientemente hubo uno comenzó genial, y terminó todavía mucho mejor.